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Mostrando las entradas etiquetadas como inmigración

Los Sigal - Capítulo 3

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“Pobres pero felices” Mis abuelos se conocieron en Córdoba, cuando cursaban sus carreras universitarias. Mi abuelo José y su amigo Nuche estudiaban Medicina, mientras que mi abuela Manuela cursaba Odontología y su amiga Reina, Farmacia. Recuerden que Reina Zeigner y Manuela Plotkin habían sido las primeras mujeres de General Campos en irse del pueblo para estudiar una carrera. Durante esos años universitarios, mi abuelo trabajó en una telefónica para mantenerse económicamente. Tengan presente que su padre ya había fallecido hacía unos años, por lo que el negocio familiar - La Norteamericana - fue decayendo y no sobraba la plata. También en estos años de estudiante empezó su militancia comunista que compartiría con su querido hermano Pocho por el resto de sus vidas. Por su parte, mi abuela recibía una mensualidad de don León Plotkin, su papá, quien a medida que pasaban los años iba empeorando su condición del Parkinson. Las chicas conocieron primero a Nuche Perelmuter porque él par...

Los Sigal - Capítulo 2

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“La familia de José” Mi abuelo José Sigal nació el 8 de Julio de 1923 y era sanjuanino. Quienes lo conocieron aseguran que era un gran tipo, con un carisma tremendo y una personalidad única. Todos lo querían muchísimo, pero nadie lo quiso tanto como mi abuela Manuela. Antes que nada, para poder contarles la historia de José como corresponde, debo remitirme inevitablemente a la llegada de sus padres a la Argentina. Mis bisabuelos, Nicolás Sigal y Luisa Levinton, eran ambos originarios de la ciudad de Odessa, que actualmente queda en Ucrania pero que en aquel momento era parte del imperio Ruso. Parece que ahí había una comunidad judía muy grande y que a fines del siglo XIX muchos de sus integrantes vinieron a América en busca de una vida mejor, entre ellos estaban mis bisabuelos, que llegaron en la década de 1890 a la Argentina. Mi bisabuela Luisa llegó a Buenos Aires a los siete años de edad, acompañada por sus tres hermanos más grandes: Adolfo, David y Jacobo Levinton. Todos tenían...

Los Carulli - Capítulo 3

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"La casa de Bonich y la Cosa Nostra" La familia Carulli nunca pasó hambre, pero era una familia humilde que vivía con lo justo porque lo que se ganaba de más se ahorraba principalmente en ladrillos para ampliar la casa. Las vacaciones familiares no existían cuando las hermanas Carulli eran niñas, pero luego, ya un poco más de grandes lograron hacer algunos viajes todos juntos, como a Miramar o Córdoba. La casa de la familia Carulli fue creciendo y aquel terreno de la calle Guido Spano 5362 se fue convirtiendo en una amplia vivienda con muchos ambientes gracias a la ayuda de familiares y amigos. Inicialmente la casa tenía un gran parque que mis abuelos usaban de huerta, pero a medida que pasaron los años fueron aprovechando ese espacio para construir diferentes casitas que alquilaban, todas con una entrada independiente a través de un pasillo que hoy en día sigue funcionando y que pertenece a nuestra familia. Las ampliaciones solía hacerlas el nonno Francesco siempre con colab...

Los Carulli - Capítulo 2

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"La inmigración y la familia" Antes de la dictadura de Mussolini, la mayor parte de la población italiana era analfabeta y, mal que nos pese a muchos, el nefasto dictador logró revertir la situación estableciendo la escuela básica obligatoria hasta tercer grado, para las mujeres, y hasta quinto, para los varones. ¿Por qué? Por la discriminación machista de siempre. Gracias a esto, en la familia de mi nonna Ovidia, Alberto Furno pudo estudiar y fue el único de los hermanos que llegó a ser maestro mayor de obras, oficio que luego enseñó a dos de sus hermanas, Ida y Ovidia. Ellas comenzaron a ser sus peones y disfrutaban de esta tarea que las alejaba, al menos por unas horas, de su rutinaria vida rural. Dicen que Ida Furno era la más sociable y extrovertida, a diferencia de Ovidia, que siempre fue más retraída. Algunos años después, emprenderían juntas el viaje hacia América que cambiaría sus vidas para siempre. El primero de mis abuelos en venir fue el nonno Francesco que, junt...